Psicopedagogía

· Gabinetes Técnicos Interdisciplinarios en todos los niveles y modalidades, tanto oficiales como privados.

· Realización de detección temprana de alumnos talentosos y otros con necesidades educativas especiales.

· Realización de diagnóstico, pronóstico, seguimiento y tratamiento psicopedagógico, fundamentalmente en el proceso de enseñanza - aprendizaje.

· Orientación metodológica.

· Prevención y asesoramiento a padres y docentes.

· Orientación educacional.

· Orientación vocacional - ocupacional.

· Tutoría.

· Ejerce nuevos roles en educación especial.

· Asesoramiento a autoridades e instituciones.



lunes, 25 de mayo de 2015

¿A quién le amarga un dulce? No será a ti... verdad?

Los halagos son un estímulo positivo a nuestra autoestima y un reflejo de cómo nos ven los demás. Rechazar los halagos... Nooo!!!  A algunas personas les cuesta encajar las críticas con filosofía y otras en cambio, tienen dificultades para aceptar un reconocimiento externo.  ¿Esquivas los piropos? ¿restas importancia a los mensajes positivos? ¿haces qué no va contigo, cuándo alguien destaca una virtud tuya?
Prestemos atención a la definición de halagar...
  1. Dar muestras de admiración y afecto que sean gratas a alguien
  2. Dar motivo de satisfacción al orgullo de alguien
  3. Adular a alguien 

Creer en ti mismo/a!!! Saber disfrutar de un cumplido es señal de buena autoestima. Alguien, por ejemplo, te dice que llevas una chaqueta preciosa.... Sonríes... y agradeces el cumplido? o bien dices que la compraste en rebajas o qué tiene muchos años... ¡No restes importancia al valor de la prenda, ni a tu buen gusto!! Porque sabes que lo tienes... Hay que disfrutar de ese comentario con un simple... gracias, eso ayudará a mejorar la confianza que tienes en ti mismo/a. Déjate valorar por los demás, te mereces eso y más.
La modestia a un lado. A veces nos podemos sentir algo incómodos al recibir una valoración positiva de nuestro jefe/a, de un familiar, de un amigo/a, de un conocido/a... hasta el punto de sonrojarnos y no saber qué decir. No cambies rápidamente de tema sin antes reconocer el piropo... ¿No estás acostumbrado a qué te halaguen o te da vergüenza ser el centro de atención?  Agradece el comentario y sal del paso dando una explicación sencilla... Yo también estoy orgulloso/a de los resultados, agradezco tus pensamientos positivos en mí, muestra gratitud... agradecer con humildad y sencillez, te vendrá bien sentirte en estima, los halagos suelen ser sinceros y los realiza la persona que siente que en esos momentos los agradecerás y te harán sentir bien...
Aprecia los criterios de otras personas, no pongas en duda la opinión de la persona que valora algo de ti con frases positivas y constructivas...  Sería despreciar su criterio o dar lugar a que tu interlocutor interprete tu reacción como falsa modestia.  Aparta tus inseguradades, ellas son sólo tuyas, ante los balances positivos, sonríe de nuevo y no olvides...  dar las graacias.

Fortalecer autoestima

martes, 28 de abril de 2015

LA FELICIDAD

"La Felicidad no está ni en el pasado ni en el futuro, es hoy.
La cosa más fácil, equivocarse.
El obstáculo más grande, el miedo.
El error mayor, abandonarse.
La raíz de todos los males, el egoísmo.
La distracción más bella, el trabajo.
La peor derrota, el desaliento.
Los mejores profesores, los niños.
La primera necesidad, comunicarse.
Lo que nos hace más feliz, ser útiles a los demás.
El misterio más grande, la muerte.
El peor defecto, el malhumor.
La persona más peligrosa, la mentirosa.
La mayor satisfacción, el deber cumplido.
El sentimiento más ruin, el rencor.
El mejor remedio, el optimismo.
El regalo más bello, el perdón.
El resguardo más eficaz, la sonrisa.
Lo imprescindible, el hogar.
La ruta más rápida, el camino correcto.
La sensación más grata, la paz interior.
La fuerza más potente del mundo, la fe.
Las personas más necesarias, los padres.
La cosa más bella de todas, el amor".
Madre Teresa de Calcuta.

viernes, 13 de marzo de 2015

Los desafíos de la vida

Desde la concepción de un nuevo ser, el esfuerzo de nacer, la llegada al mundo acompañado del primer aliento de vida, todo son obstáculos que se nos presentan frente a nosotros retándonos a superarlos a cada paso. Alguna vez os habéis parado a pensar en la cantidad de desafíos que hemos tenido que sortear para llegar hasta el día de hoy… A lo largo de nuestro camino existen dos tipos de desafíos:
-  Los que nos ponemos nosotros mismos, los llamaremos de desarrollo, como lograr una meta (una maratón, bajar de peso, conocer a alguien, estudiar unas pruebas, etc.)
-  Los que nos pone la vida y que sentimos que no hemos elegido (superar una pérdida, una catástrofe inesperada, una crisis, un problema…)
Aún así, la elección de afrontarlo o no, siempre es nuestra, independientemente del resultado al que arribamos, y deberá de ser la correcta ya que fue nuestra elección. No obstante, ¿cuál es la diferencia entre una persona que supera un desafío y una qué no?  ¿Qué es lo que hace que en un momento de nuestra vida no podamos, y en otro sí? ¿Cuál es la clave o el secreto? ¿Por qué a veces nos sentimos preparados, con recursos y otras veces no?

Quisiera compartir un concepto psicológico que ha sido tomado de la física, el concepto de “Resiliencia“. Primero veamos la definición de la Real Academia Española:
•2. Resiliencia: f. Mec. Capacidad de un material elástico para absorber y almacenar energía de deformación.
•1. Resiliencia f. Psicol. Capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones límite y sobreponerse a ellas.

A partir de los años ´60 surge una nueva concepción de la psicología, que postula el crecimiento y el desarrollo humano partiendo de las cualidades y las fortalezas presentes en él. Esta nueva mirada surge en oposición a la tradicional mirada medicinal que pone su foco en la patología. La psicología positiva en cambio, propone focalizar en la solución, en los aspectos sanos en los cuáles se va a apoyar para resolver un problema. Fue la psicología positiva, la que tomó el concepto de la física y lo describe como la capacidad de sobreponerse a la adversidad.
 Según Rutter (1992) La resiliencia es el  Conjunto de procesos sociales e intra-psíquicos que posibilitan tener una vida «sana» en un medio insano. Estos procesos se realizan a través del tiempo, dando afortunadas combinaciones entre los atributos del niño y su ambiente familiar, social y cultural.
Murray (2003) propone que es la Actitud que permite resultados positivos al individuo ante la adversidad, sin importar cuan difícil sea. Respondiendo o afrontando exitosamente a la adversidad y a todos los problemas de la vida, desarrollando fortalezas para resistir a la adversidad.

La buena noticia, es que la resiliencia se puede desarrollar... ¿Cómo?  Trabajando y fortaleciendo sus componentes.Y ¿cuáles son sus componentes?

Componentes personales:
  • La tendencia al acercamiento
  • El humor positivo
  • El optimismo
  • La mayor empatía
  • La mayor autoestima
  • La motivación al logro
  • Los sentimientos de autosuficiencia
  • La menor tendencia a los sentimientos de desesperanza
  • Mayor autonomía e independencia
  • Las habilidades de enfrentamiento
Componentes familiares:
  • Ambiente cálido
  • Apoyo
  • Comunicación abierta
  • Familias relativamente funcionales
  • Relaciones sociales con pares
  • Estimulación
  • Contención
  • Pautas claras
En la medida de nuestras posibilidades, estos componentes que algunas veces han estado ausentes se pueden aprender y fortalecer a lo largo de nuestra vida.  Para culminar me gustaría hacerlo con una imagen que resultó muy gráfica para mi a la hora de entender este concepto. Imaginemos una pelota de tenis, y una raqueta, si le pegamos a la pelota contra el suelo, ésta va a rebotar con la misma fuerza con la que le hemos impactado. Cuanto más fuerte sea el golpe, más fuerte será el rebote. Si utilizamos en la vida la fuerza del impacto que nos pega hacia abajo para rebotar y subir, esta, es la medida de nuestra resiliencia. Si fortalecemos nuestra autoestima, optimismo, nuestra autonomía, nuestra tendencia al acercamiento, nuestra creatividad y nuestras relaciones sociales, estaremos elevando al mismo tiempo nuestra resiliencia. Ese, es el gran desafío. Y os animo a afrontar los desafíos de esta forma… ya me contaréis.
 

jueves, 26 de febrero de 2015

Un 90% de las relaciones de pareja fracasan a causa de una mala comunicación

Todos los seres vivos nos hemos enamorado por lo menos una vez en la vida, sin embargo, encontrar la pareja adecuada, es una de las dificultades más grandes actualmente.  Cuando la encontramos y nos enamoramos, buscamos mantener los lazos y  la felicidad de dicha unión, pero antes o después, empiezan a aparecer los problemas y nos cuesta trabajo lograr que la nueva relación sea estable y duradera.

Observando esta conducta en multitud de parejas y tomando cómo base una perspectiva conductista…“Intentamos comprender como las contingencias ambientales y los estímulos controlan la conducta, utilizando los conceptos de estímulo o antecedente, dando una respuesta conductual y con consecuencia"  para que una relación de pareja funcione, deberíamos de trabajar en los siguientes 10 mandamientos y siendo conscientes de que todos son totalmente imprescindibles:

1.  Comunicación: Es el ingrediente principal. Si son de las parejas que hablan mucho pero en el fondo no se comunican, sólo se cuentan muchas cosas pero no permiten que el otro vea su yo interno. Intenten expresar más cómo se sienten y cuáles son sus ilusiones, preocupaciones, alegrías y miedos.
2. Escuchar: Es la otra cara de la comunicación. Cuando tu pareja se abre ante ti, aunque sea para decir una simpleza, para ella es muy importante que las escuches con atención e interés, y que le permitas y le ayudes a que exprese sin miedo sus emociones. Si no la escuchas, no llegarás a conocerla realmente y ella sentirá que no te interesa. Conoce lo que ella necesita para ser feliz y haz todo lo posible por dárselo con amor.
3. Comprensión: Nace de la comunicación y la escucha. Si no hay comprensión entre los dos, no llegarán a ninguna parte. Es fundamental que haya afinidad, pero que comprendan que el otro no debe comportarse como uno, ni pensar igual en todo. Cuando surjan los conflictos, tengan muy presente la herramienta de la comprensión para ser más tolerantes y maduros y poder solucionar las dificultades.
4. Amar: Lamentablemente en la actualidad se valora más lo material que lo afectivo, y la falta de afecto con el tiempo suele terminar con muchas relaciones de pareja. Nunca debes olvidar que la base sobre la que surgió la relación es justamente el amor, un sentimiento que deben demostrarse en todo momento, en las buenas y en las malas.
5. Ser amado: Es indispensable amar al otro, pero también dejar que nos ame. El amor debe ser mútuo, un sentimiento para dar y recibir constantemente. Hay personas capaces de dar todo su amor, pero les es difícil dejarse amar. Encuentren con la pareja este equilibrio sentimental.
6. Sexualidad: La atracción física es imprescindible para que dos personas tengan una vida sexual placentera y creativa. El sexo no lo es todo, pero sí es indispensable tener el suficiente para estar unidos. Para ser felices, ambos deben disfrutar el sexo con la pareja, y debe ser algo que los una y no que los separe. El equilibrio sexual no es fácil de conseguir, pero nunca dejen de intentarlo.
7. Confiar: Si no existe una total confianza en el otro, la relación no funcionará. Es fundamental para que socialicen juntos y cada uno por separado, es decir, que frecuenten juntos a sus amistades y familiares, pero también independientemente.
8. Libertad: Una pareja no es un contrato de esclavitud, sino de apoyo. Por lo tanto ser tolerante con nuestra pareja y permitirle tener sus momentos propios de soledad, reflexión, intimidad o pasatiempos es muy positivo para la relación. Esto los ayudará a que cada uno sea independiente, pero siempre contando con la compañía del otro.
9. El desarrollo en común: Es necesario que tengan en común la forma de pensar en general, para que así puedan desarrollar juntos sus intereses y compartir los mismos objetivos personales, tanto en el aspecto material (casa, trabajo, bienes, viajes) como en el espiritual (el sentido de estar juntos, el sexo, el matrimonio, los hijos, la vida).
10. El desarrollo personal: No confundan el amor con la dependencia. Deben madurar como pareja, pero también tienen derecho a desarrollarse individualmente, siempre que no lastimen al otro.
Apología de las relaciones de pareja en el conductismo

Interesante artículo de investigación sobre este tema de la doctora Helen Fisher:
En este artículo podréis leer un breve prólogo de una brillante investigadora, la doctora Helen Fisher, especializada en las relaciones personales y sociales, examinó los correlatos neuronales de largo plazo, el amor romántico intenso uso de la resonancia magnética funcional. Diez mujeres y 7 hombres casados situados en una media de 21- 40 años fueron sometidos a resonancia magnética funcional, mientras que la visualización de imágenes faciales de su pareja. Imágenes de control incluye un conocimiento muy familiar, su fin, a largo plazo amigo y una persona de baja familiar. Efectos específica a la intensa amado, socio a largo plazo se encuentra en: las áreas de la recompensa de la dopamina-rica y el sistema de ganglios basales, tales como el área tegmental ventral y el estriado dorsal, en consonancia con los resultados de los estudios en etapa temprana de amor romántico, y varias regiones implicadas en el apego materno, como el globo pálido la sustancia negra, del rafe núcleo, Thalamus, la corteza insular, corteza cingulada anterior y la corteza cingulada posterior. Las correlaciones de la actividad neuronal en las regiones de interés con amplia los cuestionarios utilizados muestran:
1- VTA y las respuestas caudado correlacionan con las puntuaciones de amor romántico y la inclusión de otros en el uno mismo
2- Las respuestas GP correlacionadas con las puntuaciones de amor basadas en la amistad.
3- El hipotálamo y el hipocampo posterior de las respuestas correlacionado con la frecuencia sexual
4- Y caudado, el septo / fondo de saco, cingulado posterior y las respuestas posteriores del hipocampo correlacionada con la obsesión. En general, los resultados sugieren que para algunas personas la recompensa de valor asociada a un socio a largo plazo puede ser sostenido, similar a un nuevo amor, sino que también afecta a los sistemas cerebrales implicados en el apego y el par de la unión.

domingo, 22 de febrero de 2015

Saludable y recomendable decir siempre la verdad

“Un estudio constata que mentir menos tiene efectos positivos en la salud”
Beatriz G. Portalatín | Madrid

mentira
'Con la verdad se llega a todas a partes'
Con esta frase, seguramente hayamos recorrido parte de nuestra enseñanza más arraigada. Decía Platón que "hay que tener el valor de decir la verdad, sobre todo cuando se habla de la verdad". Pero además de actos de valentía y franqueza que hemos aprendido desde niños, ¿podría tener consecuencias positivas en nuestra salud?
"Asociar verdad con salud es una relación problemática y compleja", afirma el psicólogo Rubén González, autor del artículo 'El engaño y la mentira en los trastornos psicológicos y sus tratamientos', publicado en la revista 'Papeles del Psicólogo'. Pero esta conexión ha tenido una respuesta afirmativa en un estudio realizado por investigadores de la Universidad americana de Notre Dame y cuyos resultados han sido presentados en la 120ª Convención de la Asociación Americana de Psicología. Uno de los datos más llamativos fue la media de mentiras por semana que verbalizaban los americanos: 11 mentiras.
Durante 10 semanas analizaron las respuestas de 110 personas ante ciertas situaciones. La mitad de ellas fue entrenada para decir menos mentiras. Precisamente, este grupo fue el que, según Anita E. Kelly, profesora de psicología en dicha universidad y autora principal del estudio, "presentó mejoras significativas en su salud". Tales beneficios iban desde menos sentimientos de tensión y melancolía a un menor número de cefaleas y molestias de garganta.
Sin embargo, la mentira ofrece ciertas ventajas en las relaciones sociales. El psicólogo y criminólogo Jaime Gutiérrez, perteneciente al Colegio Oficial de Psicólogos de Castilla y León, asegura que "mentir es una conducta adaptativa".
"Podemos asociar los beneficios con la ansiedad, es decir, con la verdad se disminuye la ansiedad. Pero tampoco podemos afirmar que esto sea mejor o peor para la salud", indica este experto apuntando a que las personas tienen distinto nivel de activación que, traducida en forma de ansiedad, es buena y necesaria.
Fundamentalmente, explica este experto, las personas mienten por tres motivos: para adaptarse a un ambiente hostil, para evitar castigos y para conseguir premios o ganancias sobre los demás. "Por ejemplo, la gente en su curriculum vítae pone un nivel de inglés más alto del que realmente sabe, pero lo hacen para conseguir un premio, un puesto de trabajo en este caso, y esa conducta no tiene porqué ser necesariamente mala", desarrolla.
Buscar el equilibrio
Decía el médico y psicoterapeuta austríaco Alfred Adler que "la verdad es a menudo un arma de agresión. Es posible morir, e incluso asesinar, con la verdad", por lo que a veces ser honesto no podría resultar tan bueno. "En ocasiones decir la verdad, puede ser contraproducente", asegura Gutiérrez, no obstante, aclara que la sinceridad es buena cuando las consecuencias son positivas para la persona que emite la conducta y para su entorno.
Por su parte, Rubén González también apoya esta afirmación. "Hay que buscar el equilibrio entre lo que es bueno para nosotros y para el que recibe la notica". Además, asegura que algunas veces puede asociarse decir la verdad con signos de inocencia o falta de madurez, por tanto, en ocasiones la mentira puede ser incluso necesaria.
Este experto divide la mentira en mentira 'prudente' e 'imprudente'. La primera es aquella que se dice para adaptarse a la situación, la que es "necesaria" decir en ocasiones para evitar un mal mayor. Pone de ejemplo, una situación peligrosa como estar en una habitación con mucha gente y que haya un incendio. "Puedes mentir y decir a la gente que no está pasando nada y evitar así el caos. El control es necesario en estos casos", detalla.
La segunda es cuando lleva consecuencias peores que dificultan ese equilibrio mencionado anteriormente. Decir la verdad, puede tener consecuencias negativas en el otro. Esto es, hay personas que tienen que decir siempre la verdad, "tener la conciencia tranquila", y esto "no siempre es bueno", puntualiza el psicólogo. "Esta sensación de conciencia tranquila es la creencia de creer que han actuado bien y por ello 'se sienten mejor' físicamente", explica.
Honestidad, un valor necesario
La honestidad, explica este experto, refuerza el que una relación, sea del tipo que sea, pueda ser mucho más consistente y estable. Pero, "tiene que haber también otras cosas, es un valor que no puede ir separado del resto", matiza.
"La honestidad absoluta en el ser humano no existe, es imposible que un hombre siempre diga la verdad".
Ésta, asegura, es un valor que debe ir añadido junto a otros:
"De nada vale que una persona sea sincera, si le faltan otros valores".
Como conclusión, los expertos aseguran que no podemos relacionar mentir en contextos cotidianos con una peor salud, pero que es bueno que en la sociedad se eduque desde la honestidad y la franqueza. "Un desarrollo moral adecuado desde la infancia, orientado en la verdad, es positivo", finaliza Gutiérrez.

martes, 10 de febrero de 2015

Saber más... sobre el TDAH



El TDAH (Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad) es un trastorno en el que intervienen tanto factores genéticos como ambientales. El TDAH es un trastorno de conducta que aparece en la infancia, y que se suele empezar a diagnosticar en torno a los 5 años de edad aunque en algunos casos este diagnostico se puede realizar de una manera más precoz. Se manifiesta como un aumento de la actividad física, impulsividad y dificultad para mantener la atención en una actividad durante un periodo de tiempo continuado. Además de esto hay niños en los que se observan a su vez problemas de autoestima debidos a los síntomas propios del TDAH y que los padres no suelen asociar a dicho trastorno. A su vez, el TDAH se puede asociar con frecuencia a otros problemas, de conducta, negativista desafienate, pérdida de autoestima.... y sus consecuencias se pueden apreciar, a lo largo de toda su etapa escolar y en las diferentes relaciones interpersonales que mantenga en familia, amistades con otros niños y con sus profesores, siendo estas interrelaciones un punto clave en el futuro desarrollo evolutivo del niño.
El convivir con un niño con déficit de atención suscita una mezcla de sentimientos. Los padres reconocen los valores personales y virtudes de sus hijos. Pero también, debemos reconocer que no es fácil y que con frecuencia aparecen situaciones y actitudes que dificultan la vida en familia.  Por lo necesitan ayuda.
Según la clasificación norteamericana de enfermedades psiquiátricas DSM-IV, no todas las personas que padecen TDAH tienen el mismo cuadro clínico. En algunas de ellas predominan los síntomas de TDAH de inatención, en otras los de hiperactividad e impulsividad, y en otras hay problemas tanto atencionales como de hiperactividad e impulsividad (lo que se conoce como TDAH combinado o mixto). Es decir, el TDAH se puede desglosar en varios subtipos, dependiendo de qué grupo de síntomas predominen.
Estas variantes son conocidas como "subtipos del TDAH". De todos ellos el más frecuente es el combinado, seguido del predominantemente hiperactivo-impulsivo. El subtipo predominantemente inatento es el menos frecuente de ellos, y se da más en niñas que en niños, frente a los otros cuadros clínicos que se detectan más en niños que en niñas. Es decir, debido a que los síntomas de inatención son más sutiles, se detectan menos y provocan que el diagnóstico de TDAH en niñas/adolescentes tarde más en realizarse o, en muchos casos, pase inadvertido.
Algunas recomendaciones a tener en cuenta:
Aceptar las limitaciones
Los padres no deben pretender eliminar totalmente la hiperactividad en sus hijos, se trata solamente mantenerla dentro de un limite razonable. La hiperactividad no es algo intencional. Un desmedido esfuerzo por trasformar su niño de lo que es a un niño modelo puede causar más peligro que bien. Usted debe aceptar el hecho de que su niño es intrínsecamente activo y enérgico, muy posiblemente así será siempre. Es probable además que esta característica le conllevara grandes ventajas en su vida. Nada es mas útil para un niño hiperactivo que el tener un padre tolerante y paciente que lo sepa comprender y que sepa contener o encauzar ese torrente de energía que tienen los niños con déficit de atención. .
Organicen salidas razonables al exceso de energía de su niño
La energía no puede ser represada, ni guardada. Estos niños deben mantener actividades que les permitan canalizar el exceso de energía, por ejemplo correr, practicar algún deporte o hacer caminatas. Cuando el mal tiempo se impone y no es posible tener actividades al aire libre el niño necesita un sitio dentro de la casa donde pueda divertirse y estar a gusto sin necesidad que critiquemos su actividad. Si no es posible tener a disposición un gran cuarto de juegos, de pronto el garaje puede ser una buena solución. Lo anterior no quiere decir que debamos estimular demostraciones inapropiadas de actividad, simplemente queremos canalizar la energía del niño. Los adultos debemos cuidarnos de no generar excesivos roces con estos niños por exceso de órdenes o por querer imponer patrones rígidos de comportamiento. Los hermanos deberán tener prohibido el estimular conductas inadecuadas por ejemplo: el "oye tú cógeme" o "juguemos apegarnos" no deben tolerarse porque el niño hiperactivo no sabe cual es el límite hasta donde puede llegar yen donde detenerse siendo esta una fuente de disgustos y peleas. El dar alguna gratificación a la conducta brusca de un niño lo llevara la adopte como un patrón de interacción con la otra gente, lo cual puede ser francamente inadecuado.
Mantengan su vida familiar basada en un modelo organizado
Las rutinas en la casa ayudan a los niños hiperactivos a aceptar el orden. Mantenga horarios para las comidas, las tareas deben ser cumplidos en determinado esquema, debe haber horas de irse a la cama. Todo lo anterior del modo más consistente posible. Cuando los padres tienen respuestas previsibles frente a los diferentes eventos diarios, están ayudando al niño a que también el actúe de un modo mas previsible.
Deben evitar la fatiga en los niños/as
Cuando su niño esta muy fatigado posiblemente pierda su capacidad de auto control y entonces las conductas de hiperactividad se vuelven extremas.
Eludir los lugares o situaciones demasiado rígidas o formales
Aquellos ambientes en los cuales la hiperactividad es demasiado inapropiada o embarazosa deben ser evitados por completo. Ejemplos típicos podrían ser el comportamiento en determinados restaurantes o las visitas a algunos miembros de las familias o, en algunos casos, la asistencia a ceremonias religiosas. El quitar importancia al comportamiento del niño durante los viajes en carro o en los supermercados ayuda a reducir fricciones innecesarias entre el niño y sus padres.
Después del que el niño desarrolle adecuadas conductas de auto control en la casa las actividades anteriores pueden ser gradualmente introducidas.
Mantengan una disciplina firme.
Los niños hiperactivos son, sin lugar a dudas, unos niños difíciles de manejar. Necesitan, mucho más que cualquier niño promedio, una disciplina precisa y firme, cuidadosamente planeada y consistentemente llevada a cabo. Las reglas deben ser promulgadas principalmente para prevenir peligros al niño o a otras personas. Conductas agresivas o manipuladoras no deben ser aceptadas de ningún modo en el niño hiperactivo como tampoco en el niño normal. Aunque las conductas agresivas puedan ser expresión de hiperactividad deben ser totalmente eliminadas. También deben haber reglas claras que prevengan la destrucción de cosas quesean importantes para la familia o para alguno de sus miembros. Reglas innecesarias, sin embargo, deben ser evitadas. Estos niños son menos tolerantes. La familia necesita unas cuantas normas claras para funcionar, esas deben ser cumplidas. Otras, pueden ser añadidas en la medida en que el ritmo del niño lo permita. Los padres no deben estar detrás de su hijo todo el tiempo con correcciones o regaños innecesarios.
Impongan disciplina sin necesidad de castigos físicos puede dañar la autoestima de su hijo/a.
Toda familia con un niño hiperactivo debe tener previsto un rincón de aislamiento) a donde enviar el niño en los casos en los cuales el simple mostrar desaprobación no es suficiente. Es importante aislar al niño momentáneamente (tiempo fuera) del ambiente donde ha mostrado una conducta inapropiada. En el hogar, este rincón podría estar localizado en la alcoba del niño. Lograr éxito en el manejo de niños hiperactivos sin contar con un sitio en el cual podamos aislarlo, es poco probable. El castigo físico debe ser evitado a toda costa. Lo anterior es válido para todos los niños pero particular mente en los hiperactivos. El hacerlo es enseñarles que a través de la agresión podemos lograr cosas y que en determinados casos esta puede ser aceptable. Para poder aprender a ser menos agresivos, estos niños necesitan modelos adultos que les enseñen autocontrol y tranquilidad.
Aumenten paulatinamente el período de atención de su hijo/a.
Para prepararlos al colegio es necesario premiar su conducta no hiperactiva e ir aumentando paulatinamente su período de atención. Un buen ejemplo es mostrarle láminas o dibujos en un libro. Si permanece atento podemos premiarlo con un abrazo o con una frase de alabanza. Luego podemos leerle historias. Más adelante estimularle el colear dibujos y premiarle por ello. Otro ejemplo es el jugar con bloques y luego progresar eventualmente a jugar dominó, cartas o dados. O el juego de parejas que es un excelente modo de ir construyendo su memoria y su capacidad de concentración. En general, aquellos juegos en los cuales hay un grado de dificultad progresivo son recomendados porque le permite al niño avanzar de cosas sencillas a otras más difíciles. Los juguetes del niño no deben ser excesivos en número porque esto puede aumentar su distracción. Además deben ser seguros y relativamente indestructibles.
Aprovechen el verano
Considerando que esta época es ideal para practicar natación y ejercicios en el agua, se sugiere este medio especialmente para niños hiperactivos, extravertidos o con déficit atencional: el agua los relaja y los ayuda a poner orden y atención, mientras que los deportes colectivos, como el fútbol o el voleibol, los dejan más excitados o ansiosos. Para los niños un poco agresivos, el karate o las artes marciales en general pueden ayudarlos a aprender normas de autocontrol y disciplina, bajando sus niveles de agresividad.
Ayuden a los más pequeños a vencer su timidez
Las actividades colectivas y de interacción social, como el fútbol o el hockey son aconsejables para niños con un alto grado de timidez, normalemtene cuando se les motiva, responden con actitudes muy positivas. A los niños tímidos o poco hábiles, no es bueno hacerlos participar en deportes colectivos, porque sus compañeros los excluyen: "Para ellos son mejores los individuales, como gimnasia o atletismo, y de a poco motivarlos por otros más interactivos".
Mejoren la concentración de ellos
Una terapia que integra lo corporal y mental con las emociones, es importante considerar el juego en la práctica deportiva infantil, ya que estimula las relaciones interpersonales y desarrolla la capacidad de concentración y el esfuerzo. Nadar, excursiones en familia, salir a correr al parque o montar en bicicleta pueden ser buenos ejercicios, ya que también son una instancia para compartir en familia, donde los menores van teniendo conciencia de su cuerpo y de sus emociones.


Y no duden en consultar a los profesionales ante cualquier duda.




lunes, 12 de enero de 2015

Disfagia

Dificultad para deglutir o dificultad para movilizar el alimento de la boca al estómago

Jeri A. Logemann, Ph.D.
Ralph and Jean Sundin Professor
Department of Communication Sciences and Disorders
Northwestern University
2240 Campus Drive
Evanston, IL 60208
e-mail: j-logemann@northwestern.edu
Phone: 847-491-2490
Fax: 847-491-5692

Las personas afectadas por disfagia o dificultad de tragar, se quejan a menudo del hecho de que tosen comiendo, tienen la impresión que la comida se pega en su garganta, que deben frotarse la garganta comiendo, que una cantidad de comida se queda en su boca o su garganta después de la deglución, y otros problemas ligados a la alimentación. A veces evitan comer alimentos que les son más difíciles de tragar. La aparición del problema es a veces tan lento que ciertos pacientes no son conscientes de su problema. La disfagia es frecuente en las personas adultas que han sufrido un accidente neurológico, un accidente vascular cerebral o un daño estructural como un tratamiento para un cáncer en la cabeza o en el cuello. Los niños y los bebés pueden igualmente estar afectados por problemas de deglución por causa de una anomalía congénita o un trastorno adquirido en el desarrollo neurológico (Arvedson et Lefton-Greif 1998; Logemann 1998). La mayoría de la información contenida en este capítulo se aplica a los niños y a los adultos disfágicos pero no a los bebés, puesto que no tienen aún el control bucal completamente desarrollado.
En numerosos casos, la causa del problema de deglución es evidente. La persona sufrió un accidente vascular cerebral, un traumatismo cráneo-cerebral, una herida medular o le diagnosticaron una enfermedad neurológica como el mal de Parkinson, la esclerosis lateral amiotrófica o la esclerosis múltiple, etc. (Bisch y col. 1994; Buchholz 1994, b; Calcagno y col. 2002; Lazarus y Logemann 1987; Lazarus y col. 1996; Logemann 1998; Logeman y col. 2008; Robbins y Levine 1988). Ella puede igualmente haber desarrollado un problema de deglución antes o después de una cirugía por ablación de un tumor canceroso. Puede ser también que la disfagia en ciertas personas sea de etiología desconocida. En la mayoría de los casos, estos trastornos están ligados a un problema neurológico no diagnosticado. Son numerosas las razones que pueden explicar los problemas de deglución y la primera pregunta a la cual un clínico debe responder cuando examine al paciente es: "¿cuál es la causa médica de este problema de deglución?" En efecto, es raro que los problemas de deglución sean de naturaleza psicológica.

Deglución normal

La deglución normal implica una coordinación rápida de los músculos y de las estructuras de la boca, de la garganta o de la faringe y del esófago. Esta coordinación permite masticar la alimentación para luego reducirla a una consistencia propicia para la deglución. La deglución pasa entonces de la fase oral -en la cual los músculos de la boca y de la lengua descomponen la alimentación para darle una consistencia que permita la deglución- a la fase faríngea -en la cual las válvulas se abren y se cierran para dirigir la alimentación hacia el esófago-. Estas válvulas comprenden el paladar blando o región velofaríngea que impide a la comida penetrar en la nariz; la base de la lengua, o la parte inferior de la lengua, que entra en contacto con la pared de la faringe para crear una presión que lance la comida a través de la faringe hasta el esófago; la laringe, que se cierra para impedir que la comida pase a la tráquea; y el esfínter esofagiano superior, que se abre en el momento preciso para dejar pasar la comida hacia el esófago. Estas válvulas faríngeas juegan un rol esencial en la deglución normal, puesto que ellas protegen las vías respiratorias y propulsan la comida al esófago. La figura 1 ilustra estas válvulas. Todos estos movimientos se efectúan por espacio de algunos segundos. Es muy importante que estos movimientos estén bien coordinados. La comida es impulsada por una presión inducida en la boca por la lengua, es decir por la parte inferior de la lengua y por la base de ésta en la faringe o en la garganta, y entonces las paredes de la faringe permiten una serie de contracciones de lo alto hacia lo bajo, teniendo por efecto depositar la comida en el sitio donde los músculos esofágicos hacen el relevo, contrayéndose los unos tras los otros para llevar la comida al nivel del estomago. Con el fin de curar a un paciente disfágico de manera eficaz, el clínico debe estar en capacidad de diagnosticar las fases precisas de la deglución que están involucradas. Los daños varían según la causa del problema de deglución y el tipo de afección que toca las estructuras y las funciones físicas y neurológicas. La deglución se termina cuando la comida penetra en el estómago. La deglución normal disminuye un poco con la edad y la comida tiene la tendencia a quedarse en la garganta pero solamente en pequeña cantidad. En general, la eficacia y la seguridad de la deglución no se alteran de manera significativa con el envejecimiento en los individuos saludables (Logemann ey col. 2000, 2002; Robbins ey col. 1992, 1995).

Tratamiento

Una vez que el clínico responsable del diagnóstico ha definido los problemas precisos de la deglución, establece el plan de tratamiento del paciente. El tratamiento varía para cada paciente de acuerdo con la etiología y la naturaleza de su problema de deglución, es decir, según los movimientos particulares que presentan una disfunción. No existe un tratamiento único conveniente a todos los pacientes disfágicos y las anomalías de la deglución deben ser tratadas en el contexto particular del diagnóstico del paciente. Por ejemplo, los pacientes afectados por la enfermedad de Parkinson se las arreglan mejor con ejercicios activos, mientras que los pacientes afectados por una disfasia inducida por la esclerosis lateral amiotrófica se cansan y pierdan su capacidad funcional. Este ejemplo refleja la importancia de comprender el diagnóstico y las causas subyacentes al trastorno, lo mismo que las anomalías anatómicas o fisiológicas de la deglución. Los tratamientos conductuales, que comprenden las técnicas descritas anteriormente, habitualmente constituyen la primera elección de tratamiento para los pacientes disfágicos, porque estos procedimientos son poco invasivos y a menudo proporcionan excelentes resultados.
El clínico puede introducir, cuando es posible, estrategias de tratamiento desde la etapa de diagnóstico con el fin de determinar su eficacia en el mejoramiento de la deglución del paciente (Martin-Harris y col. 2000; Rasley y col. 1993; Veis y col. 2000). En general, el orden en la cual los tratamientos se introducen al paciente en el curso de un examen radiográfico de deglución baritada es el siguiente:
  1. modificar la postura de la cabeza o del cuello donde aspiran el alimento o donde el alimento se dirige al nivel de la tráquea;
  2. introducir alimentos que ofrecen estimulaciones más grandes y sensoriales, como las bebidas gaseosas, cuyos problemas de deglución son de origen sensorial. La introducción de estos alimentos acelera la puesta en marcha de la deglución faríngea y facilita la percepción de los alimentos en la boca;
  3. cambiar las maniobras de deglución enseñando a los pacientes a modificar de modo voluntario aspectos precisos de su deglución para permitirles tragar mejor; y finalmente
  4. cambiar la consistencia de los alimentos de la dieta para facilitar la deglución
Estos cuatro procedimientos, y las técnicas particulares que comprenden cada uno de ellos pueden ser introducidos en el curso de la deglución baritada u otros tipos de evaluación instrumental. Pueden ayudar a mejorar la función de deglución del paciente. También se puede recurrir a programas de ejercicio que favorecen un gran mejoramiento en la deglución del paciente. Estos programas necesitan, no obstante, un cierto tiempo antes de entrar en vigor, por consiguiente, el hecho de instaurarlos en el curso de un procedimiento instrumental no demuestra inmediatamente su eficacia. Son comprendidos en esta categoría los ejercicios destinados a mejorar la apertura del esfínter esofágico superior (Shaker y col. 1997; 2002), a fortalecer la lengua (Robbins y col. 2005; 2007) y a regular la coordinación de la deglución. (Lazarus y col. 1993), etc.
Hay un cierto número de procedimientos experimentales cuya constancia de eficacia todavía no ha sido demostrada, como la electrosimulación, la estimulación neuromuscular profunda a nivel faríngeo, etc. Todavía se encuentran en el estadio experimental, porque no hay suficientes datos convincentes que demuestren su eficacia en el mejoramiento de la deglución. Están, no obstante, en estudio actualmente (Kiger y col. 2006; Ludlow y col. 2007). Los pacientes pueden ciertamente emplear estos procedimientos bajo la supervisión de un terapeuta cualificado, generalmente un ortofonista, pero el paciente debe ser consciente del estatus experimental de estos procedimientos. Numerosas investigaciones sobre el tratamiento de los problemas de la deglución están en proceso. Es importante tener a los pacientes informados sobre estas investigaciones y esperar al fin la aprobación de nuevos procedimientos. Sin embargo, algunos de estos nuevos procedimientos "son vendidos" de manera muy ofensiva sin antes de que los datos confirmen sin duda su eficacia absoluta o su fracaso esté disponible. Se debería invitar al paciente a solicitar la confirmación de su terapeuta para saber si los procedimientos que utiliza están bien establecidos o todavía están en el estadio experimental.

Incidencias

La única forma de verificar de manera definitiva si un tratamiento funciona o no es recoger la información sobre la fisiología de la deglución del paciente al inicio del tratamiento y al final de éste. Por otro lado, un gran número de pacientes disfágicos viven de curaciones importantes y espontáneas o, en el espacio de dos o tres semanas siguientes al diagnóstico de la etiología de su disfagia, como un accidente vascular cerebral, recobran casi la totalidad de su función de deglución. Por cierto, tragan un poco más lentamente de lo normal, pero su deglución no presenta ninguna aspiración. Ellos están en condiciones de tragar solamente una pequeña cantidad del alimento residual que queda después de la deglución. Este es uno de los problemas en la investigación sobre la disfagia. Muchos clínicos se confunden cuando pregonan muy pronto una terapia y cuando comprueban mejorías considerables. Así como estas mejorías están vinculadas, de hecho, a la terapia, es imposible separar la curación espontánea del efecto de los ejercicios en los pacientes de este género.
Más de 80 % de los pacientes disfágicos recobrarán la totalidad de su capacidad de absorción por vía oral; y algunas de estas curaciones pueden ser espontáneas. La obtención de buenos resultados es tributaria de un buen diagnóstico y de un tratamiento adecuado, pero también de una planificación minuciosa del programa de tratamiento del paciente mediante la selección de tratamientos cuya eficacia está probada por datos convincentes.

Otros programas de tratamiento

Pasa, no obstante, que los pacientes soportan intervenciones quirúrgicas con el fin de mejorar su deglución, como en el caso de pacientes afectados por trastornos al nivel del esfínter crico-faríngeo del esófago. Estas intervenciones comprenden la ablación del músculo situado en la conjunción del lado superior del esófago (miotomía del músculo crico-faríngeo), o una intervención que consiste en desplazar un cartílago al interior de la laringe con el fin de mejorar la protección de las vías respiratorias y de eliminar la aspiración. También se utilizan inyecciones de botox en el músculo crico-faríngeo para mejorar la deglución en ciertos pacientes, pero solamente en una pequeña proporción de ellos. Además de las intervenciones quirúrgicas, se prescriben medicamentos para mejorar la deglución. En algunos casos, por ejemplo, medicinas antiparkinsonianas resultan mejorar la deglución en el paciente disfásico afectado por la enfermedad de Parkinson. La prescripción de medicinas también puede permitir el mejoramiento de la deglución entre los pacientes afectados por miastenia, una enfermedad neurológica que altera la capacidad de los músculos para contraerse. Por otro lado, este género de medicinas no es conveniente para un gran número de pacientes.

Figura 1: Un diagrama del tracto aerodigestivo superior implicados en la deglución.

Figura 1
Una explicación de la figura 1 se encuentra disponible.

Figura 2: Vista radiográfica lateral de la cavidad oral y faríngea

Figura 2
Una explicación de la figura 2 se encuentra disponible.

Figura 3: Vistas laterales de la posición del tubo endoscópico flexible atrás del paladar blando, para ver la faringe antes y después de la deglución

Figura 3
Una explicación de la figura 3 se encuentra disponible.

Referencias bibliográficas

Lecturas adicionales

Citación de los artículos del CIRRIE: Swallowing disorders
Citación de los artículos de REHABDATA: Swallowing disorders
Definiciones del IIDRIS: Oesophageal swallowing
Códigos de la CIF: b510 (Ingestion functions), s520 (Structure of oesophagus)

Otros formatos e idiomas

Cite this article

Logemann JA. 2010. Disfagia (dificultad para deglutir o dificultad para movilizar el alimento de la de la boca al estómago). In: JH Stone, M Blouin, editors. International Encyclopedia of Rehabilitation. Available online: http://cirrie.buffalo.edu/encyclopedia/es/article/8/

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